El conflicto entre China y Taiwán podría encarecer (más) el gaming

Porque necesitábamos componentes y consolas más caros gracias a la producción de chips con mano de obra barata.

En los últimos días aeronaves chinas han invadido el espacio aéreo de Taiwán, en una operación que ha sido lo más reciente dentro de un acoso del gigante asiático contra un territorio que considera propio. Dicho arrinconamiento, que históricamente ha sido más diplomático y comercial, amenza con pasar al plano militar luego de décadas de tensión.

Taiwán y China están involucrados en una disputa territorial desde 1949. La isla fue el refugio del Kuomintang, las fuerzas del líder chino Chiang Kai Shek, luego de la victoria de Mao Tse Tung y el Partido Comunista. Ambos países reclaman ser la auténtica autoridad china en su conjunto aunque, por supuesto, el área de influencia taiwanesa se limita a una isla en el Pacífico.

China, durante décadas, ha insistido en que el territorio de Taiwán les pertenece. Incluso han bloqueado su reconocimiento internacional durante los últimos 40 años, incluso en países donde tradicionalmente su poder se vería limitado como Estados Unidos. Eso sí, esto no ha evitado que diversas empresas trasladaran su producción a Taiwán buscando mano de obra barata especializada.

Entre esta mano de obra especializada se encuentra la fabricación de procesadores y semiconductores. Es decir, los componentes que le dan sentido y vida a los aparatos informáticos como teléfonos, computadoras, consolas y más. ¿Qué tanto depende esta industria de Taiwán? Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC), la maquiladora en este ramo más importante del país, es responsable de fabricar más del 54 por ciento de dichas piezas.

Nvidia, Microsoft, Sony y Apple dependen de que TSMC fabrique sus componentes. La primera no sólo es clave para PC Gaming, sino también para marcas como Nintendo y su consola Switch. La segunda es la compañía más importante del mercado móvil, con una gran tajada del gaming a través de dicho espacio. Sin contar, claro, la dependencia de Sony y Microsoft en un componente que de por sí se ha vuelto escaso.

El coronavirus obligó a parar la producción y los embarques, algo que claramente sigue afectando en cuanto a escasez. La cual se suma por supuesto a la influencia de especuladores que han acaparado las pocas piezas disponibles para revenderlas a mayor precio. Sin embargo, en caso de que China llegara a tomar el control de Taiwán a través de la vía militar, se prevé una escalada de precios dramática en los componentes. Y, por supuesto, en los aparatos que los incluyen.

Taiwán, de acuerdo con especialistas, no permitiría que su tecnología para maquilar procesadores caiga en manos de China. Esto, por supuesto, haría más difícil la fabricación de los componentes. Al requerir la creación de tecnología, la inversión haría más costosa dicha elaboración.

Pese a la fama de la mano de obra china, esta podría ser más cara que la existente actualmente en Taiwán. Además de las disputas comerciales entre el gigante asiático y Estados Unidos o la Unión Europea. Estos factores, sumados a los ya existentes, provocarían que un precio ya de por sí elevado en un bien escaso se incrementara todavía más.

Por lo mismo, de acuerdo con expertos como Freddy Ortega de Platzi, una intervención militar en Taiwán llevaría a 10 años de retraso en avance tecnológico. Esto debido a un encarecimiento importante de los aparatos computacionales (con laptops alcanzando precios de 30 mil dólares) hasta un mercado negro e incluso violencia en países en vías de desarrollo al ser obligados a competir con los precios de la mano de obra china.

PlayStation está considerando, por estas mismas razones, trasladar de vuelta a Japón la fabricación de sus componentes. Sin embargo, por los precios de fabricación, esto generaría un precio más elevado en el PlayStation 5. No extrañaría que Microsoft tome medidas similares para la elaboración de piezas para sus consolas Xbox. Recordemos que, de hecho, alguna vez los sistemas fueron maquilados en el corredor tecnológico de Guadalajara, México.

La actual generación no ha tenido el arranque esperado. Se han movilizado piezas de consolas pertenecientes a la última oleada de lanzamientos, pero éstas no representan ventas en juegos exclusivos o dirigidos a las mismas. Esto ha generado que se sigan lanzando títulos intergeneracionales. Además factores como el uso de componentes en la minería de criptomonedas y el encarecimiento actual ha evitado que el PC Gaming pueda contar con el auge que debería pese a la cultura del stream y los esports. Una cultura que, pese a todo, podría verse afectada de manera colateral por un conflicto militar.

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